"Volvió, volvió, volvió"

La consigna que marcó la historia venezolana

"¡Chávez, amigo, el pueblo está contigo! ¡Queremos a Chávez! ¡Chávez no renunció, lo tienen secuestrado!", estás, fueron solo algunas de las consignas que el pueblo heroico y valiente de Venezuela gritaba y repetía ese histórico 13 de abril del año 2002, cuando el Poder Popular acudió, de cada rincón de la ciudad capital y de varios estados del país, a desbordar las calles de forma voluntaria y exigir el regreso de su Presidente, el Comandante Hugo Rafael Chávez Frías.

La victoria Popular reinó la madrugada del 14 a de abril de ese mismo año cuando desde el fervor patrio las personas ondeaban banderas de Venezuela, pancartas y afiches. Todos con una misma emoción, con un mismo gritó: "Volvió, volvió volvió". Esto sucedió a las 2:50 de la madrugada del 14 de abril, cuando en el helipuerto del Palacio de Miraflores aterrizó un helicóptero Súper Puma en el cual retornaba Hugo Chávez.

El Palacio de Gobierno convulsionó. La noticia de que Chávez había sido rescatado fue transmitida a los oficiales de Casa Militar, quienes de inmediato se lo hicieron saber a las miles de personas congregadas en los alrededores de Miraflores.



El 13 de abril fue de uno de los días que estuvo marcado no solo de acontecimientos y esperanza, sino que demostró el poder del pueblo en llevar las riendas de la Revolución Bolivariana; mientras el silencio mediático, por su parte, se mantenía frente al gran colectivo nacional que exigía ver a Chávez.

La mañana de ese 13 de abril, los seguidores del comandante se congregaron en las cercanías de la Brigada de Paracaidistas en Maracay, otro grupo en la autopista Valle-Coche, en los alrededores de Fuerte Tiuna y, poco a poco, en las puertas del Palacio de Miraflores. Todos con una misma exigencia: "Liberen a Chávez".

La Guardia de Honor se suma al pueblo y comienzan un plan de rescate de las instalaciones del Palacio. Los golpistas salen del lugar apresurados.

Todo este movimiento popular había sido silenciado por los canales de televisión privados, en su lugar, se limitaron a la transmisión de dibujos animados. Solo algunos medios comunitarios como Catia TV y Radio Perola (de Caricuao) transmitían lo que estaba sucediendo, sacando al aire llamadas de quienes confiaban en el regreso de Chávez. La incertidumbre se había convertido en determinación.


La carta que cambió la historia

Aproximadamente a las 3 de la tarde del 13 de abril, unos cinco helicópteros aterrizaron en la cancha de fútbol de la Base de Turiamo. Su objetivo era trasladar a Hugo Chávez hasta la isla La Orchila.

Unas horas antes, Chávez en el puesto de enfermería de la base, había logrado escribir en una hoja blanca un mensaje: 

"Yo, Hugo Chávez Frías, venezolano, presidente de la República Bolivariana de Venezuela, declaro: No he renunciado al poder legítimo que el pueblo venezolano me dio. ¡¡Para siempre!! Hugo Chávez Frías".

“Yo le di la idea de que escribiera una carta en uno de esos papeles que le pusieron ahí para que él mismo redactara su renuncia y colocara que no había renunciado. A lo que me dijo: 'Esto lo tiene que saber el pueblo y mi familia también. Yo no he renunciado, ni renunciaré a mi cargo'”, así rememoró lo ocurrido el cabo Juan Bautista Rodríguez, quien se encargó de llevar la misiva hasta la Brigada de Paracaidistas de Maracay.

De manera heroica, el Cabo logró sacar la carta que el Comandante había dejado arrugada dentro de un pipote de basura, y desde Turiamo, la carta comenzó a reproducirse.

Rescate del Comandante

La Brigada de Maracay fue el epicentro del movimiento que logró el rescate de Hugo Chávez en La Orchila y su traslado hasta el Palacio de Miraflores.

La acción se denominó "Operación Rescate de la Dignidad Nacional", la cual se asentó en un manifiesto que exhortaba a los militares rebeldes a deponer su actitud.

Se buscó el apoyo de los medios de comunicación para transmitir el mensaje. Ante la negativa de estos, se logró que a través de canales internacionales se diera la información. Aproximadamente a las 7:00 de la noche comenzó a organizarse el plan para rescatar a Chávez.

A las 11:30 p.m., luego de descartar varias opciones para llegar a La Orchila, se organizaron tres grupos de seguridad y a bordo de tres helicópteros Súper Puma partieron poco antes de las 12 de la medianoche.

Luego de casi dos horas de recorrido, las aeronaves aterrizaron en la Base Naval. Las cartas estaban echadas.

Después del reconocimiento aéreo y sortear los obstáculos de rigor, el comando logró ingresar a la residencia de la Base. Allí, sentado en un sofá de madera, estaba Chávez.

Le informaron que habían ido por él. La orden de Chávez fue inmediata: Regresar a Miraflores.

¡Glorioso retorno!

La madrugada del 14 de abril, el Comandante amado regresó en un helicóptero al Palacio de Miraflores, para ser recibido por un mar de pueblo que lloraba de alegría y jóvenes soldados que se abrazan de emoción por haber rescatado a Hugo Chávez.

A su llegada, luego de saludar a su Gabinete, que poco a poco había ido llegando a Miraflores, entró al Salón Ayacucho para dirigirse al país. Eran casi las 5 de la mañana.

El presidente de la República dio un mensaje al país, donde exigió el respeto a la Carta Magna y al mandato del pueblo, haciendo un llamado a la tolerancia y la conducta democrática de todos aquellos que lo adversan y con un crucifijo en la mano dijo: 

"Esta imagen del Cristo crucificado me la regaló, cuando iba saliendo prisionero en la madrugada de hace dos días, hace 47 horas exactamente en este momento, un buen amigo el general Jacinto Pérez Arcay que me dijo: 'Hijo, llévate a Cristo'. Me lo llevé y aquí está de nuevo. Pues invoquemos a Cristo, a Dios nuestro señor y llenémonos de paz, hace falta mucha paz espiritual en este momento para todo el país".

Allí también expresó: “el Pueblo llegó a Miraflores para no irse jamás”, y con una sonrisa al final de su mensaje, devolvió la felicidad a todo el pueblo.

Fue entonces cuando en medio de lágrimas de felicidad, desborde de emociones y esperanza, el pueblo gritó con más fuerza la consigna que marcó la historia… “Volvió, volvió volvió”.

El retorno del líder de la Revolución Bolivariana Hugo Chávez al poder en el 2002 y la pulverización del golpe y de la breve dictadura, sin duda, emergió de la conciencia democrática de la unión cívico-militar que derrotó los intentos y las pretensiones del golpe continuado por parte de la extrema derecha.

Así actuaron los medios privados durante abril de 2002

El 11-A las televisoras privadas marcaron un hito en la historia de la información en Venezuela cuando durante una cadena nacional que ofreció el Comandante Chávez, las televisoras privadas dividieron la pantalla para transmitir imágenes de lo que sucedía en las calles, estas generaron confusión entre la población.



Asimismo, la sentencia del Tribunal Supremo de Justicia determinó que en los sucesos de abril de 2002 hubo un "vacío de poder", lo cual, libró a muchas personas de responsabilidades penales, y desde el punto de vista histórico, comunicacional y ético, la actitud criminal de los medios quedó impune.

Los sucesos del 11, 12 y 13 de abril de 2002, describen las pretensiones e irracionalidad de la oligarquía empresarial venezolana: acabar con el desarrollo del país y sumergirlo en una terrible crisis social.

Estos acontecimientos son el reflejo de los intereses de las cúpulas más poderosas de Venezuela, que una vez más dieron la espalda al pueblo. Durante estos eventos queda en evidencia que, quienes hoy en día en la oposición hablan de respeto, unidad y democracia estuvieron presentes, dejando a un lado el mandato popular, violando la Constitución, el Derecho Internacional y demoliendo la institucionalidad del país. A 15 años de estos sucesos, el pueblo venezolano, no olvida y expresa: Todo 11 tiene su 13.